DEFINICIÓN  DE  FAGOT  Y  DULCIÁN  SU PREDECESOR

Fagot es un instrumento musical de cilindro cónico perteneciente a la familia de viento-madera y proveído de lengüeta doble. Empezó a tener protagonismo en el Barroco así como los teclados.

El fagot brotó como instrumento distinguido a lo largo del siglo XVII. No obstante, ya desde mediados del siglo precedente existía un instrumento del que semeja haber derivado de forma directa, el dulcián.

Bien conocido en la mayor parte de los países europeos, este instrumento disfrutó de gran admiración en los círculos musicales del clero y de la corte. Naturalmente, el dulcián fue evolucionando hasta convertirse al fagot.

Este, por su parte, ensayó  asimismo ciertos cambios, entre lo que resaltó, indudablemente la adopción de llaves metálicas que  dejaban abrir u bien obturar de forma mecánica los agujeros de digitación.

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DESCRIPCIÓN DEL FAGOT E INCORPORACIÓN A LAS ORQUESTAS

En aquellos tiempos, el fagot se empleaba para fortalecer la línea del bajo en las agrupaciones instrumentales y si bien  ciertos músicos comenzaron a probar cierto interés por él, aún no disfrutaba de reconocimiento como solista.

A lo largo de la segunda mitad del siglo XVII, el fagot se incorporó a la orquesta, capacitación en la que desde entonces ese momento aparece regularmente. En el siglo XVIII, empezó a desamparar su papel de bajo, lo que coincidió con su progresivo robustecimiento como instrumento solista.

Descripción del instrumento. El interior del cuerpo del fagot está constituido por 2 cilindros que se comunican entre sí en su parte inferior, cuyos canales describen una V;  esta angulación presenta muchas ventajas respecto a otros instrumentos con lengüeta y registro grave que  tienen un trazo interno, longitudinal y único, como es el caso de las antiguas bombardas, las que muy estimadas a lo largo del primer tercio del Renacimiento, fueron perdiendo el asentamiento de los músicos debido a su escasa funcionalidad.

Ansiando ejemplares realmente  bajos, los artesanos renacentistas de la época acometieron la creación de bombardas con un cuerpo no inferior a los 4 metros de longitud.

Su aparatosidad les llevó a concebir esa angulación interna del cilindro, con la que se redujo a la mitad la longitud real del instrumento más esos intentos no cuajaron en el fagot, sino mas bien en su inmediato perdecesor, el dulcián.

El carácter con el que hoy conocemos el instrumento se debe esencialmente a las mejoras llevadas a cabo entre 1820 y mil ochocientos treinta por Jean Nicolas Savary, cuyas mejoras se vieron reforzadas por la integración del sistema de llaves de Theobald Böhn, que aplicase al fagot el artesano Triebert en mil ochocientos cincuenta y cinco.

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